Categoría: Entrevistas

  • Mágicas noches en El Cairo

    Mágicas noches en El Cairo

    LA GRAN MAESTRA JESSICA DEL CARMINE NOS CUENTA LOS SECRETOS DE LA NOCHE DE EL CAIRO EN ESTA ENTREVISTA EXCLUSIVA PARA INFOARABE.COM

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  • Sohair Zaki – Cantando con su cuerpo

    Sohair Zaki – Cantando con su cuerpo

    En febrero de 2002 Francesca Sullivan, entrevistó a la gran leyenda de la danza, Sohair Zaki por su regreso al escenario después de estar quince años retirada de la actividad artística y volcada de lleno a su familia. El artífice de este regreso: Madame Raqia Hassan. Infoarabe recuerda esta entrevista realizada hace más de 20 años, para saber de aquel regreso, saber un poco más sobre su historia y también sobre su opinión sobre la danza de aquel momento. 

    Anwar Sadat le dijo una vez: “Eres la Um Kulsoum de la danza. Como ella canta con su voz, tú cantas con tu cuerpo”. El presidente Nixon la llamó “Zagreeta”, cuando supo que la palabra se refería a una expresión de alegría. Recibió elogios y medallas del Sha de Irán, el presidente de Túnez y Gamal Abdel Nasser. Este verano, después de muchos años de retiro, Sohair volvió a bailar, esta vez para una multitud de estudiantes en el Festival Internacional de Danza Oriental de El Cairo.

    Para quienes asistieron, ver a una leyenda viva subir al escenario una vez más fue una experiencia inolvidable.


    Aquí hay una pregunta: ¿Qué le sucede a una estrella cuando hace su última reverencia ante la audiencia, cuelga su vestuario por última vez y cierra la puerta de entrada al público? Después de toda una vida de baile, de estar en el ojo público y de recibir la adulación y el amor de una audiencia devota, el hogar seguramente debe parecer aburrido.

    Sohair Zaki vive muy cerca de uno de los cabarets que una vez formaron las brillantes luces de Pyramids Road en su apogeo. Una época en la que la calle estaba llena de villas caras, la mayoría ahora demolidas para dar paso a bloques de pisos, y el público de los clubes nocturnos todavía estaba compuesto por Basheraat ; la flor y nata de la sociedad egipcia. Más adelante en su historia, cuando Sohair estaba en su apogeo, los cabarets de Haram Street crecieron en número para atender a los clientes ricos que llegaban desde los estados árabes. Ahora las luces son más tenues, muchos de esos lugares se han ido y los supermercados y cibercafés han surgido en su lugar. Solo una cuadra detrás de la calle principal, el vecindario está más que un poco deteriorado. Pero dentro del departamento de Sohair, la grandeza persiste. La sala de estar cuenta con candelabros resplandecientes y tapicería lujosa, y está tan bellamente iluminada como un plató de cine. Justo en el momento justo para nuestra cita, Sohair entra tranquilamente, vestida con un traje naranja ajustado hecho a la medida y joyas turquesas brillantes. Su cabello está perfectamente peinado, su maquillaje recién aplicado. 

    Sohair Zaki nació en Mansoura, donde ella y su familia vivieron hasta los nueve años, antes de mudarse a Alejandría. La música y el baile apenas formaban parte de la tradición familiar, pero Sohair se enamoró de ambos desde una edad temprana y aprendió a bailar sola escuchando la radio. El talento natural se mostró joven, y en poco tiempo se hizo notar en las fiestas de cumpleaños y bodas de amigos y familiares. Su padre trabajaba en la construcción y su madre era enfermera. “Iba directamente de la escuela al cine, a ver a Tahia Carioca y Samia Gamal en la pantalla grande. 

    El deseo de Sohair de bailar en público superó la desaprobación inicial de su padre, aunque tal vez fue parte de su destino que él falleciera cuando ella aún era joven y su madre se volvió a casar. Fue su padrastro quien realmente lanzó y manejó su carrera, arregló su orquesta para ella y se convirtió en su manager.

    El momento más feliz de mi vida, cuando lo recuerdo, fue durante esos primeros días cuando comencé a bailar en Alex. Estaba floreciendo como mujer y sintiendo los cambios en mi cuerpo, mientras que al mismo tiempo me sentía despreocupada y sin responsabilidades. A lo largo de mi vida laboral tuve a alguien que se ocupaba de mi negocio que estaba dentro de la familia y, por supuesto, él tenía en mente los mejores intereses míos y de mi madre.

    Trabajó en los clubes nocturnos regulares de Alejandría, donde la audiencia era un grupo mixto, muchos de ellos en la comunidad griega que en esos días dominaba la escena de los clubes nocturnos de Alex. La fama y la fortuna llamaron cuando, en 1962, se transmitió en la televisión nacional una fiesta de celebridades en Alex, y la joven Sohair, en plena adolescencia, apareció junto a otros artistas locales. Fue descubierta por el director de televisión Mohamed Salem, quien preguntó “por la chica del cabello largo”.

    Yo era la única bailarina en esos días que no usaba peluca o necesitaba mucho maquillaje. Quería convertirme en presentadora de televisión, y fui a hacer la audición, pero no tuve éxito. 

    Pero Sohair se había mudado a El Cairo, donde se quedó, comenzando las rondas de bodas y presentaciones en clubes nocturnos que comenzaban temprano en la noche y continuaban durante toda la noche. Su audición fallida como presentadora resultó ser solo el comienzo de su carrera en televisión.

    En aquellos días había programas de televisión semanales con bailarines, programas como ‘A orillas del Nilo’, bailaba como solista y también bailamos ‘tableaux’ del coreógrafo Ibrahim Akef. (primo de la bailarina y estrella de cine Naima Akef, y ha coreografiado espectáculos para muchos de los mejores bailarines de las últimas cuatro décadas).

    En toda mi carrera, nunca le levanté la voz a un miembro de mi orquesta. Si alguien tocaba una nota equivocada, oía quién era, aunque le diera la espalda. Después lo llevaría a un lado y le recordaría exactamente en qué parte de la música había cometido un error. Los músicos siempre respetaron eso.

    Aunque la televisión ayudó a hacer el nombre de Sohair, fue el trabajo regular en clubes nocturnos y bodas lo que le generó ingresos. Los bailarines en aquellos días eran las estrellas de los cabarets, a diferencia de ahora, cuando los cantantes suelen encabezar el cartel.

    El primer club nocturno en el que bailé fue el Auberge, en Haram Street. Mis contemporáneos incluyeron a Nehmet Mochtar y Zeinnat Olawy, seguidos por la nueva generación: Nagua Fouad, Nahet Sabri y Zizi Mustafa. Fifi Abdou comenzó justo al final de la calle, en el Arizona.

    A pesar de que había mucho trabajo por hacer, la competencia era feroz, con bailarines compitiendo para superarse unos a otros en tener las mejores y más grandes orquestas, los mejores disfraces, etc.

    Mi mayor rival era Nagua Fouad: competíamos ferozmente. Si ambos hubiéramos sido reservados en el mismo lugar en una noche, cada uno se apresuraría a ponerse el vestuario y enviar nuestras orquestas al escenario antes que el otro.

    Mientras que Nagua optó por el flash, y trabajar para que cada uno de sus espectáculos tengan una puesta igual a Las Vegas, Sohair representó el extremo opuesto. 

    La imagen cliché de la bailarina oriental, sensual, seductora y apasionada, quizás ella no concuerde con esta descripción. Y, sin embargo, explica claramente por qué Sohair Zaki ha salido del controvertido mundo de la danza con su reputación más o menos intacta. Se enorgullece de decir que bailó en las bodas de cada una de las hijas de Gamal Abdel Nasser y Anwar Sadat, que fue elegida constantemente para entretener a los dignatarios visitantes, desde el ministro de Defensa ruso hasta el presidente Nixon y Henry Kissinger, y que cuando se convirtió en la primera bailarina en atreverse a interpretar las veneradas canciones de Um Kulthoum en el escenario de un club nocturno y contó con la bendición de la cantante.

  • Karim Nagi, la danza oriental hecha música Universal

    Karim Nagi, la danza oriental hecha música Universal

    El defensor más ecléctico de la tradición de la música árabe.

    El bailarín músico que cuenta historias únicas desde el folclore. Él es Karim Nagi, maestro que a través del mundo, ha enseñado a los bailarines como tener una conexión con la música, habla de la tradición, la fusión, y sobre todo, la danza.

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  • Cymbales Horus, la gran empresa Argentina

    Cymbales Horus, la gran empresa Argentina

    Hoy hablar del éxito mundial de los chinchines Horus parece algo normal, porque se trata de una marca que goza de gran prestigio dentro de la industria de la danza árabe. Bailarinas, músicos y comerciantes de diversos países que llegaron a la Argentina, compraron un juego de este hermoso instrumento y los mostraron al mundo, de ahí reside parte de su prestigio. Su destacado sonido.

    Algo que siempre me ha reclamado Beto cada vez que nos vemos es que nunca le pasé unas coordenadas GPS de una fiesta que produje en un barco para la revista Infoarabe Magazine. Durante 16 años produje las Infoarabe Fest, que eran unas fiestas arriba de un barco para 200 invitados, en el cual salíamos a navegar desde el puerto de Olivos hasta Luján o Escobar, según el plan de navegación. Dentro de esta fiesta hacíamos el lanzamiento cada nueva edición de la revista. Beto me llama y me dice, “enviame las coordenadas de donde van a anclar que voy a saludarte en la mitad de la noche”. Creí que me hacía una broma, pero no. Él estaba esperando las coordenadas para llegar con una lancha de competición, abordar mi barco a lo Jack Sparrow, tomar una botella de champagne conmigo y a la hora, irse a toda velocidad. Nunca envié esa información. Nunca me lo perdonó.

    Él es Beto Orlando, creador de los Cymbales Horus, es un empresario con una vasta trayectoria en la producción de espectáculos en la década del 2000, además de vestuarista, un apasionado fotógrafo, que expone en cada uno de sus trabajos, su calidad, sus fantasías y profesionalismo.
    Me traslado a su casa en la provincia de Buenos Aires donde me recibe con un gran asado argentino acompañado de buen vino. También está su sobrino, un destacado jugador de Polo, en compañía de las profesoras de bellydance Rosario Abraham y Mayra Ledesma, esta última será la nueva imagen de la marca Cymbales Horus.
    Beto ha construido una gran escultura egipcia en una de las habitaciones, que será el leitmotiv de la nueva sesión de fotos. Esta escultura soporta el peso de una persona, la cual queda suspendida en el aire, una genialidad creada por Beto.  “Subite que te saco una foto”, me dice, a lo cual acepto sin resistencia. Una imagen muy instagrameable (que la pueden ver en mi cuenta @msalvatierra).
    Nos sentamos a la mesa para disfrutar del gran manjar preparado por el propio anfitrión, y comenzamos esta charla.    


    – Beto, por qué la empresa Cymbales Horus elije a profesora Mayra Ledesma como su nueva modelo para esta campaña.
    – Porque es una hermosa persona, así como te lo digo, yo me fijo en la calidad de la persona, no me fijo en otra cosa. Me cae bien alguien y yo le brindo todo. Si me fallas, olvida de todo. Mayra es una bella persona, tanto por fuera como por dentro. Es una de las pocas bailarinas que me llamó la atención bailando después de lo que fue mi mujer en el escenario (la maestra Salomé Majul, ya fallecida).

    – Mayra. ¿Cómo tomaste esta convocatoria de Cymbales Horus?
    – Sorprendida. No me lo esperaba. Hace rato que teníamos ganas de trabajar juntos. Él me había propuesta hacer esta sesión para Cymbales Horus, y cuando vi la escultura que armó ahí, me encantó. Se dió ahora después de la cuarentena. Beto es un gran artista, hace cosas maravillosas, más allá de ser una persona super brindada, es muy generosa. Tiene una mirada sobre las cosas que sorprende, tiene un ojo muy creativo. Además, ha sido vestuarista, realizando más de 3500 trajes de bellydance. Soy super vergonzosa y no me hallo mucho delante de la cámara, pero más allá de eso, trabajé muy cómoda con él.

    Toda empresa tiene su génesis y el de Cymbales Horus es el siguiente. Año 2000, Beto Orlando estaba casado con la gran maestra Salomé Majul con la cual tenía una escuela de danzas. Ellos compraban mucha cantidad de chinchines importados. En el 2001 la economía de argentina explota por los aires y es ahí cuando Beto Orlando comienza con los primeros prototipos de su autoría ya que no podía seguir abasteciendo a sus clientas con mercadería importada. Compró maquinaria y adaptó matricería que consiguió en el empobrecido mercado argentino de esos años. Se había dado cuenta que el sonido que tenía su mercancía era superior a todos los cymbales que había en el mercado internacional. Con el tiempo lanzó Horus Saida, Horus Platino, Horus Luna Nahir, entre muchos otros. Hasta creó chinchines en aluminio que no emiten sonido, creados para que el alumno practique.


    Beto cuenta. “Un día me cruzo con Amir Thaleb en el restaurante Al Shark y le cuento que iba a fabricar chinchines, y me dijo, ¿qué te hace pensar que podés lograrlo? Si acá hay gente que hace 20 años que lo quiere hacer y nadie puede sacarle el buen sonido que necesita. Y le contesté no lo sé, pero ya te vas a enterar. Me lo volví a cruzar a los meses y le regalé un juego. Me ve y me dice, ¿Qué es? Cuando lo abras vas a ver que es y después decime si te gustó. Nunca tuve respuesta. Creo que en parte ese primer comentario que me hizo me dio más impulso para perfeccionar el producto. Nunca me digas que no voy a poder con algo porque no paro hasta poder realizarlo. Soy así. Vos decime que sonido necesitas que tenga un cymbal y yo te lo fabrico. “

    -Mayra, porque elegiste esta danza y no otra?
    – Hay algo que se hereda y no se roba. Tengo raíces moras y libanesas, pero llego a la danza árabe acompañando a mi mamá a una clase de danzas árabes, ella estaba pasando un proceso muy duro de duelo, y decidió comenzar cuando yo tenía 15 años. Siempre estuvo el arte en mi familia. La acompañé a una clase y me di cuenta que era lo mío. Mi mamá continúa bailando hasta el día de hoy. Estudia conmigo. Es hermoso poder compartir con tu mamá esta danza. Tengo alumnas que comparten la danza con sus hijas, es realmente hermoso. La danza, si uno se lo permite, te enseña un montón. Te hace olvidar un montón de problemas, dolores, ganás amigos, conectas con muchas cosas que te hacen bien. En mi caso hasta gané una hermana de la danza (refiriéndose a la profesora Rosario Abraham, que pronto regresa a continuar con su carrera en India), que la conocí en los primeros años de estudios. En mi caso, la danza es mi lenguaje.

    En cada instante de esta charla, Beto me cuenta varias ideas que tiene pensadas para las próximas campañas fotográfica de Cymbales Horus, todas son ideas que sorprenden. La tarde nos sorprende entre risas, anécdotas anacrónicas, buen vino y la promesa que siempre se cumple: un nuevo encuentro y un nuevo asado.

    Por Martín Salvatierra

  • Ivhan Ramadán: Nos presenta su nuevo disco «Crepúsculo».

    Ivhan Ramadán: Nos presenta su nuevo disco «Crepúsculo».

    Desde Perú, el maestro Ivhan Ramadán, nos cuenta sobre el lanzamiento de su nuevo trabajo discográfico «Crepúsculo» que ya está disponible en plataformas digitales como también en formato físico.

    Un gran disco, que además de fusiones, trae una gran variedad de estilos.

    Maestro, cuéntenos lo nuevo de este hermoso proyecto que está presentando en diferentes plataformas digitales.
    La propuesta musical que traigo para la comunidad del bellydance contiene un aporte de innovación mediante un nuevo tipo de fusión, en el cual combino parte de la música tradicional de mi país Perú con rítmica e  instrumentalización árabe, dando como resultado una propuesta de 3 canciones fusión Peruano Árabe que no había sido explorado aún. Conjuntamente con este aporte, 8 canciones adicionales completan el disco, en las cuales transmito las influencias musicales que me han formado, ya que mi formación académica se da en el conservatorio de música y mi ejercicio profesional en la música latina,, lo que me permite tener un estilo de composición muy particular en la música para Bellydance. Y no contento con estas 11 canciones que forman el disco, tuve la iniciativa adicional de retar mi creatividad con un bonus track, desarrollando la versión en salsa de la canción que da título al disco. 

    Sabemos que, además de la música, usted es un gran arquitecto. ¿Como llega la música árabe a su vida?
    Mi formación profesional como arquitecto me ha permitido siempre diseñar planos, diseñar espacios, y de una manera sentía que esta forma de diseño la podía sentir al momento que diseñaba y componía canciones. Es así que cuando decido iniciar mi carrera musical individual, las composiciones que diseñaba con mi propia metodología tenían ya una inclinación muy natural hacia la música árabe, algo de lo que no me había dado cuenta en esos momentos. Es así que la anécdota que me lleva hacia la comunidad del bellydance se da cuando yo salía de visitar un cliente para el cual estaba diseñando una vivienda y observando que había cerca una escuela de baile, decido entrar para mostrar las canciones que yo componía y de alguna manera tener una segunda opinión de parte de profesionales en el baile. Para mi sorpresa la escuela enseñaba bellydance y danza árabe, y la profesora que dirigia la escuela se dio cuenta que mis composiciones podían ser coreografiadas por lo que es ahí cuando se abre para mí una enorme puerta hacia un mundo musical nuevo y muy diferente al que estaba acostumbrado, lo cual me encantó y decidí apostar por este tipo de música. 

    Cuéntenos acerca de la escena actual del bellydance en Perú.
    Desde que el bellydance empezó a tener mayor auge en mi país han transcurrido ya casi unos 20 años, tiempo en el cual la comunidad ha crecido bastante en relación a las personas que bailan, y aún hay mucho trabajo por empujar para que de esa misma manera se puede involucrar a muchos músicos talentosos que gusten de este tipo de música. Este panorama fue una de las variables que me animó a quedarme y apostar por este género musical que tiene muchísimo potencial y brinda mucha libertad creativa. Conociendo que existen otros países que vienen trabajando y exportando esta cultura musical por más de 30 o 40 años, veo que todavía queda mucho trabajo por hacer para conseguir un mayor nivel del que ya hemos alcanzado. 

    El maestro Ivhan Ramadán, músico y arquitecto


    Cómo ve la producción musical mundial. ¿Consume material de algunos compositores?
    Siempre trato de buscar y escuchar nuevos artistas, tanto del bellydance como de la danza árabe, y así también de otros géneros musicales menos conocidos, para que luego de haber procesado la creatividad musical que encuentro en estos otros artistas me permita seguir aprendiendo y siendo creativo, para volcarlo en mi estilo y en mi forma de diseñar y componer música. Y algo que considero muy fundamental para cualquier género musical es saber escuchar, procesar e incluso adaptar, los orígenes musicales de cada género, algo que demanda un trabajo de investigación y que contribuye no sólo al conocimiento académico del artista sino que contribuye también a potenciar su nivel de creatividad.

    ¿Cómo se inspira para componer cada una de sus canciones?
    Todos los artistas tenemos formas muy diferentes de componer, y aunque en el mundo comercial de la música existen ya fórmulas conocidas y muy trabajadas, en lo personal trabajo mediante dos maneras: la inspiracional y la arquitectónica. La forma inspiracional está ligada a mis estados de ánimo, dependiendo de cómo me sienta en algún momento mi forma de componer lo refleja, Y eso es debido a que los picos emocionales despiertan en mí mucha sensibilidad para poder transformar mis emociones en melodías. De otra parte la forma de composición arquitectónica es una metodología propia que he desarrollado fusionando mis formas de diseño arquitectónico con mis formas de composición inspiracional, lo que me ha permitido experimentar en el campo de extraer notas musicales de construcciones arquitectónicas, algo que pude poner en práctica en varias canciones del disco para lo cual trabajé con las medidas y planos de algunos monumentos árabes para posteriormente transformarlas en notas y estructuras musicales. Esta forma de composición algo diferente será motivo para generar contenido audiovisual educativo que muestre ese otro lado creativo en mi faceta como artista. 

    ¿Qué es lo que más disfruta de su trabajo?
    Lo que más disfruto es darme cuenta como mi trabajo musical le es útil a otras personas, algo que me permite explorar mucho mi vocación como docente para transmitir experiencias y conocimiento que he adquirido desde que la música entró en mi vida y posteriormente desde que llegué al mundo del bellydance. Ese disfrute es a la vez un reto artístico ya que mientras existan más personas a las cuales les sea útil mi trabajo y les guste, entonces habrá motivación para seguir creando música y buscando nuevas formas de llegar a más personas lo que conlleva a veces correr ciertos riesgos artísticos y estar dispuesto a realizar cosas diferentes. Y no es fácil para un artista salir de la zona de confort, pero los resultados bien lo valen.